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jueves, 24 de mayo de 2012

La Noche de Rábanos 2006


Entre el rosario de fiestas y tradiciones con que cuenta la Ciudad de Oaxaca, una de las más características es la famosa Noche de Rábanos, tradición que tiene más de un siglo de estar viva en el corazón de los oaxaqueños y que forma parte de las Fiestas Decembrinas. 

 

En efecto, el 23 de diciembre de cada año las manos mágicas y los espíritus sensibles de los artistas oaxaqueños, dejan correr su imaginación para transformar a los rábanos en verdaderas obras de arte.




Con el tiempo a esta fiesta se ha invitado a la hoja de maíz o “totomoztle” y a las flores secas llamadas “siempre vivas” o Flor Inmortal, con las cuales se han creado dos categorías más, que hacen de la exposición una gala de destreza, creatividad e ingenio.



         
Los orígenes de esta fiesta se remontan a 1897, cuando en la parte Sur de la ciudad existían muchas huertas. Este lugar se le conocía como “Trinidad de las Huertas” y de ahí se surtía a la ciudad. En aquellos tiempos el Río Atoyac tenía mayor caudal y era una zona muy fértil.



Para incentivar a los horticultores las autoridades municipales iniciaron este concurso en el llamado “Mercado de la Vigilia de la Noche Buena”, el 23 de diciembre.



La fiesta rápidamente se integró al calendario oaxaqueño y al pasar de los años se ha vuelto toda una tradición. A más de un siglo, ya no existen los hortelanos, pero la tradición continúa. En la actualidad existe una categoría infantil de modo que se garantiza a futuro mantener la tradición.



         
La tradición nos señala que a medio día se empiezan a instalar los concursantes alrededor del zócalo de la ciudad. Para tal efecto, ya se han dispuesto con antelación unas mesas corridas para la exposición de las piezas.




La exposición se organiza por secciones y categorías para el público, que desde muy temprano empieza a abarrotar el zócalo.



         
Una rampa bordeará los puestos para que el espectador pueda apreciar mejor las obras maestras y quedan a prudente distancia para no tocarlas. Una barandilla de metal obligará a las personas ha hacer una fila y realizar el recorrido en orden.



         
A las 17 horas el jurado ya ha deliberado y las autoridades municipales inauguran la exposición. La Noche de Rábanos es una fiesta popular en la que participan desde la gente más humilde hasta los invitados más distinguidos. Es una actividad totalmente popular y una expresión más de la sensibilidad y creatividad de los oaxaqueños.



Los temas son diversos pero todos versan sobre las tradiciones, fiestas, usos y costumbres oaxaqueñas.


Esta forma de ser del pueblo oaxaqueño hace que Oaxaca sea la reserva espiritual de México, pues aquí viven todavía las tradiciones y costumbres que a lo largo de los siglos nos han dado “un rostro propio y un corazón verdadero”.










       

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