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sábado, 20 de febrero de 2016

PANTEÓN DE SAN JUAN COLORADO, JAMILTEPEC.


San Juan Colorado es un pueblo mixteco en la Costa oaxaqueña muy antiguo, tal vez con Jamiltepec y Tututepec serían los centros urbanos más importantes en el Periodo Postclásico (850-1521), pero seguramente es más antiguo.


Su nombre en lengua mixteca es “Yo´o”, que literalmente se traduce como "lugar de muchos bejucos". Sin embargo, sabemos que los Viejos Abuelos recurrían mucho a las metáforas.


En lengua náhuatl, Tula podría tener el mismo significado, “junto al tular”, pero es una metáfora. Se refiere al lugar donde vive mucha gente. Lo mismo es con Tlacolula, que significa "Entre lo muy lleno de varas o entre el varejonal".


Pero la metáfora en general, se refiere a un lugar muy habitado, dado que los Viejos Abuelos, en general, no vivían en “ciudades”, especialmente en el periodo Clásico.


Los centros de conocimiento se llamaban Tollán, los que estudiaban e investigaban en estos lugares se les llamaba en consecuencia “tolteca” y la materia de sus trabajos se conocía como Toltecáyotl.


Esta es la razón por la que suponemos que San Juan Colorado (Yo´o), fue un lugar habitado por gente de conocimiento de la cultura mixteca, razón por la cual es un lugar muy antiguo y de prestigio.


Al visitar su panteón, queda comprobado que es un pueblo antiguo y de gente “culta”, ya que en los panteones de los pueblos se puede conocer la profundidad de su concepción de vida. Entre más culto y educado es un pueblo, mayor importancia le dan a sus muertos.


“La muerte es vida”. Se nace a la vida material, para morir y renacer para la vida espiritual. Luego entonces, la “memoria histórica” es lo que diferencia a un pueblo de otro. Los pueblos nuevos, por lo general, no le prestan mucha importancia a sus panteones. 


Esta es la razón por la que visitar el panteón de San Juan Colorado, es hacer una pausa en el tiempo y recordar a los que aquí han vivido. En lo más alto de una colonia a las afueras del pueblo, se yergue, como alcanzando el cielo, el panteón municipal.


Es muy típico el hacinamiento de las tumbas, como un Tollán, los muertos viven “apretaditos y muy juntitos”. Inmensos árboles producen agradable sombra y hace más grata la vista a los difuntos.


Como una escalinata que va al cielo, desde la puerta hasta la parte más elevada de la colonia, uno va ascendiendo lentamente, observando las tumbas, los nombres y las fechas. Entiendo uno que en San Juan Colorado, los muertos siguen vivos para su comunidad.    


Cuando viste San Juan Colorado, Jamiltepec, Oaxaca, no deje de conocer esta maravilla que nos recuerda que los anahuacas somos un pueblo que vive en armonía con la muerte.