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martes, 21 de julio de 2015

GUELAGUETZA POPULAR 2015

 
Oaxaca es la reserva espiritual de México, porque en su seno guarda los valores y principios ancestrales de la Civilización Madre conocida como Cem Anáhuac.
 
 
 
El concepto del “nosotros” comunitario y familiar es esencia y raíz de todo cuanto somos y hacemos, por consecuencia, La Guelaguetza es el símbolo oaxaqueña de esa entrañable y milenaria forma de ser.
 
 
 
 
Ese sentido de FIESTA y convivencia con propios y extraños. Ese inmenso corazón que se abre para todos y todos abren su corazón entre “flor y canto”, entre agua de chilacayota y tamales. En el ancestral inconsciente colectivo,  todos somos uno, hermanos fraternos.
 
 


La Guelaguetza Magisterial y Popular este lunes 20 de julio de 2015 ha sido, como siempre, un logro comunitario de organización y solidaridad entre autoridades educativas, autoridades municipales, padres de familia, magisterio y alumnos.
 
 
 
La Guelaguetza es una de las fiestas comunitarias ancestrales más importantes del mundo, y por supuesto que estuvo presente Radio Plantón, para difundir a Oaxaca y al mundo por Internet la fiesta popular de los oaxaqueños.  
 
 
 
 
Oaxaqueños de todas partes de las ocho regiones, de todas las edades y sexos unieron su esfuerzo en una causa común, sin recibir dinero o pagos, como se han hecho las grandes obras físicas y espirituales en el Anáhuac por miles de años, por tequio en función del “bien común”.
 
 
 
 
Por décimo años, la fiesta se llevó acabo en el Estadio del Tecnológico Regional que está en construcción, pero que albergó a unas cincuenta mil personas que entraron en orden, disfrutaron del evento y aplaudieron a los estudiantes, maestros y habitantes de las comunidades de las ocho regiones que vinieron a dar su tequio para la fiesta.
 
 
 
 
La Guelaguetza Popular es una fiesta del pueblo y para el pueblo, en dónde los niños, en este caso, estudiantes llevados por sus padres y maestros, participaron dando lo mejor de su cultura. Una experiencia que quedará marcará profundamente en la formación de valores comunitarios y solidaridad.  
 
 
 
 
En la Guelaguetza Popular se da una sinergia muy particular, porque al dar se recibe, y de manera muy emotiva, al recibir, no solo se da el caudal de aplausos, sino algo mucho más profundo y valioso. Entre todos los participantes, público y ejecutantes se crea una poderosa energía espiritual de solidaridad, hermandad y gozo compartido.
 
 
 
Este orgullo de ser quienes somos, milenarios ancestrales, antiguos y mezclados a lo largo de siete milenios y medio de crear por nuestros mismos nuestra civilización, y después, en los últimos cinco siglos, enriqueciéndola con las culturas de otras partes del mundo, para formar quienes hoy somos.
 
 
 
 
Hoy somos diversos, plurales, mesclados y compartidos. Somos un PLURIverso de universos de 16 galaxias de nuestro amado Oaxaca. Tierra sagrada que ha sido tocada por el designio de “Aquel por quien se vive”, por “El que está aquí y en todas partes al mismo tiempo”, el invisible, impalpable e innombrable.   
 

 
 
 
Por siglos estelares siempre hemos dado lo que tenemos, somos un pueblo que siempre ha compartido, y de ello han abusado los que han llegado del gélido espacio del quitar para comer. Aquí nosotros abrimos nuestros brazos, corazones y casas, para el que nos vista y lo tratamos como hermano.
 
 
 
Vivir la Guelaguetza es dar un poco de sí y recibir, fraternalmente, miles de años de cultura de pueblos y culturas que basan su existencia en el “nosotros” sobre el “yo individual”,  el bien común sobre el interés privado, en el colaborar en vez de competir, en el “mandar obedeciendo” a través de la Asamblea. Ocho mil años de sabiduría.
 
 
 
 
Así es como los oaxaqueños de las ocho regiones nuevamente nos vinieron a ofrecer “su Guelaguetza” a la Ciudad de Oaxaca. Gracias a la organización del magisterio, los padres de familia y las autoridades municipales.
 
 
 
 
 
Miles de personas, propios y turistas del país y del extranjero convivieron en armonía, exaltando todos, los más elevados valores de LO HUMANO. Ese es el gran legado de nuestra ancestral cultura Madre con el que podremos construir un país más justo y democrático.
 
 
 
 
 

 
 
 
 
 
 
 
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

 
 


miércoles, 26 de noviembre de 2014

EL PARQUE EL BOQUERÓN DE TONOALÁ


Las ocho regiones del estado de Oaxaca, representan un universo de diversidad cultural y de biodiversidad. Oaxaca es la reserva espiritual de México, justamente porque es un lugar en el que la Madre Tierra aflora su energía y ésta, impacta a todo ser vivo.


Dentro de la Región de las Mixteca, podemos encontrar un lugar verdaderamente maravilloso, que nos ofrece una muestra generosa del Patrimonio Cultural oaxaqueño, tanto cultural como natural.


En esta ocasión, invitado por el Ing. Juan Carlos Cirigo, AQUIOAXACA tuvo la oportunidad de conocer “El Boquerón”, que es un cañón en el que cruza el Río Salado en dirección al estado de Guerrero, para desembocar en el Océano Pacifico.


Entre dos inmensas masas montañosas de más de cuatrocientos metros de altura se crea una impresionante oquedad que necesariamente nos recuerda el famoso “Cañón del Sumidero” en el vecino estado de Chiapas.


Fue el General Lázaro Cárdenas del Río, quien presidiendo la Comisión del Río Balsas, mando construir un paseo de más de dos kilómetros de largo, que de la carretera se interna por el cañón con una serie de pasillos, algunos “volados” sobre grandes rocas que forman el paredón del cañón.


El paseo va al lado de los canales de agua que darán vida al sistema de regadío del Vale de Santo Domingo de ochocientas hectáreas. Se pueden apreciar las compuertas laterales que desfogan los excedentes de agua al río, y al final del paseo, una enorme represa, con una hermosa caída de agua.


A lo largo del paseo hay descansos, para apreciar las impresionantes vistas, además de espacios para hacer comidas campestres. Es un lugar para los amantes de la naturaleza, único en el estado de Oaxaca y a una hora de la Ciudad de Huajuapan.


El Boquerón resulta ser un lugar muy importante para los practicantes de los deportes de alto riesgo, las inmensas paredes del cañón resultan un desafío para los practicantes de la escalada y el rapel, y debido a que las paredes de estas rocas tienen pendientes mayores a los 70 grados de inclinación.


Recientemente, se ha creado “El parque Boquerón de Tonalá” como una área natural protegida que su extensión de salvaguarda es de tres mil 912 hectáreas compuesta de zonas montañosas con colinas redondeadas, cañadas, desfiladeros casi verticales y angostos valles fluviales que nutren al río Mixteco que atraviesa por el lugar.


Por un decreto presidencial el Parque El Boquerón de Tonalá se declaró patrimonio natural nacional para frenar y disminuir el deterioro de la biodiversidad y los recursos naturales de esa área. Ya que es un lugar que posee una gran variedad de plantas y animales, tanto endémicos como en peligro de extinción.


En especial, se debe de resaltar la recuperación del puma y el venado que se llegó a creer extinto en esta rica región. Es impresionante el trabajo que la sociedad civil ha realizado en la defensa de su Patrimonio natural a través de la iniciativa de don Manuel Cirigo, quien hace 25 años fundó El Consejo Municipal de Vigilancia de la Flora y la Fauna COMUVIFAF.


Llegando a la cabecera Municipal, se puede apreciar El Bosque comunitario “La Sabinera” que forma parte de la zona urbana de Tonalá, es un espacio de aproximadamente tres hectáreas con frondosos sabinos o Ahuehuetes de exuberante follaje y donde existen afloramientos de agua natural.


Este lugar fue utilizado por siglos por los habitantes como su fuente de agua potable. En efecto, a través de filtrar toda la montaña esta agua brota en el centro de la población y le da vida a centenarios sabinos, en un “bosque urbano”.


Muy cerca de ahí se encuentra la casa que habitó el General Lázaro Cárdenas y su esposa, doña Amalia Solórzano. Sencilla y rustica, como era el estilo del General. Estos dos personajes fueron muy queridos en la región y hasta la fecha muy bien recordados.





Otra de las bellezas culturales de Tonalá se encuentra en el Cerro de las Flores, en donde nuestros Viejos Abuelos dejaron testimonio de su sabiduría a través pinturas rupestres, únicas en México por sus diseños.


El Templo de Santo Domingo de Guzmán es del Siglo XVI y ha sido modificado. Muy cerca de él existen unas ruinas de otro templo, mucho más antiguo.


Sobresale en especial una hermosa capilla.


El Palacio Municipal y el mercado se encuentran al lado del jardín.


Este día nos tocó ver la tradición del “Toro de once”, de la fiesta de la Agencia Municipal de Santa Catarina, en la que se saca a pasear por las calles a un toro, que anuncia el inicio del jaripeo.



Si vista la Mixteca, aparte un espacio para disfrutar la riqueza cultural y natural de Tonalá.